La corrupción sigue siendo uno de los desafíos más persistentes a los que se enfrentan gobiernos, organizaciones y sociedades en todo el mundo. Así lo establece la revista PolicyIntel. El medio indica que a pesar de los avances significativos en la gobernanza global y las medidas anticorrupción, el problema sigue afectando tanto al sector público como al privado.
Delimitando este planteamiento general a la República Dominicana, afirmamos que esta práctica ha venido deteniendo el desarrollo de este país y ha tronchado el bienestar de millones de dominicanos, postrándolos en la pobreza, miseria y faltas de oportunidades.
El informe
de Transparencia Internacional del 2024 colocó al país en el número 36 en práctica
de corrupción de la lista de 180 países. Esto significa corrupción alta moderada.
En la corrupción alta moderada se percibe sobornos a funcionarios, malversación de
fondos públicos y abuso de poder político para beneficio personal o privado.
En el 2023
el 66% de los dominicanos percibía que la corrupción
había aumentado en los últimos 12 meses y el 23% dijo que pagó soborno en los
mismos meses.
Sin embargo,
a pesar de esta realidad, prácticamente es muy poco el esfuerzo que se ha
venido haciendo para impedirla.
La historia de la corrupción en República Dominicana es una de impunidad y abuso de poder.
1. Su
origen.
La corrupción
en República Dominicana podría decirse que data de la época colonial. Las primeras
autoridades establecidas recurrieron a un intercambio de favores, sobornos y
clientelismo.
Según historiadores,
Cristóbal de Santa Clara fue el primer corrupto aparecido en la Hispaniola. Había
llegado a la isla en 1502 acompañando a Nicolas de Ovando. Y aunque había sido
nombrado Tesorero de La Española (1505-1507) por el mismo Ovando, desfalcó el
Gobierno con ochenta mil castellanos de oro contra las Cuentas Reales.
Los siglos XIX
y XX se caracterizaron por el dominio y control de los llamados caudillos. Estos
hombres no solo concentraron el poder en sus manos, sino que, además, manejaban
y utilizaban los recursos económicos del Gobierno a su antojo.
Mayte
(2025) califica la corrupción como un espectro que ha existido en toda la
historia de la nación alimentándose de la impunidad. Dice que el derroche, la
deuda, y el despilfarro gobernaban el país como una plaga y que cada contrato
firmado no era para el bienestar del pueblo, sino para engordar las arcas de
una élite que ya había aprendido a sacar provecho de la miseria ajena.
2. Trujillo
y la corrupción.
Aunque en
su análisis, Mayte hace mas bien un recuento histórico de los primeros presidentes
de la República, trata el tema de la corrupción de manera mas a fondo al llegar
a la época de Rafael Leónidas Trujillo.
El sostiene
que bajo Trujillo el control de la política y la economía estuvo marcado por el
clientelismo, el soborno y el cohecho. “Los funcionarios públicos recibían
favores y sobornos a cambio de contratos, concesiones comerciales y obras
públicas. La lealtad al régimen se compraba con el oro del Estado, mientras la
disidencia se silenciaba a través de la represión brutal. La vida de la mayoría
de los dominicanos, sumidos en la pobreza, se contrastaba con el derroche y la
ostentación de una dictadura que no solo manipulaba el poder político, sino
también los medios de comunicación, creando una imagen de invulnerabilidad”,
indica.
La opinión común
es que Trujillo consolidó en el Estado la práctica de la corrupción. Pero
mientras el régimen de Trujillo practicaba este mal, al mismo tiempo logró
crecimiento económico en el país y realizó grandes obras estructurales. El
tirano llenó el país de empresas e instituciones y liberó al Estado de deudas.
3. Corrupción Joaquín Balaguer
El doctor Joaquín
Balaguer gobernó al país entre 1960s-1978 y 1986-1996.
Cuestionado
sobre el tema de la corrupción en su gestión, Balaguer dijo que este mal no
cruzaba la puerta de su despacho. Pero, en realidad, entregaba los puestos públicos
y otorgaba contratos solo a sus aliados políticos y a sus leales.
En sus
gestiones surgieron los 300 corruptos de Balaguer. Eran hombres con un gran
poder económico. A Balaguer le favorecía la presencia a su alrededor de estos
servidores porque eran los que disponían de los fondos suficientes para promocionar
su candidatura y cubrir el costo de los procesos electorales.
Dentro de esa
cadena clientelista había obras publicas sobrevaluadas y adjudicadas a empresas ligadas a funcionarios
del Gobierno.
Dos
escándalos de corrupción durante las últimas gestiones de Balaguer fueron el
desfalco en Aduanas y el contrato con la empresa canadiense Hidro-Quebec. En el
1995 fue sometida la directora de Aduanas, Anisia Rissi y otras 21 personas
acusadas de desfalco por mil millones de pesos contra el Estado en el periodo
1990-1994. En el 2008 el grupo fue descargado luego de que Aduanas retirara la
acusación contra la exfuncionaria.
También estuvo
el caso de inflación costos carreteras el Cibao, construcción presa Tavera,
Valdesia, Carretera Don Juan-Bayaguana, los peajes y Banco Nacional de la
Vivienda.
El tiempo
en que más corrupción se produjo en las gestiones de Balaguer fue durante el
periodo 1986-1996.
Los casos mas
destacados fueron Plan Renove, Corporación Dominicana de Electricidad, Banesas
y otros bancos.
El estilo
de la corrupción fue sobrecostos de las obras, cadenas intermediarias que
inflaban los precios, programas sociales para comprar apoyo político, nominas
abultadas y manipulación de la justicia.
Balaguer
implantó un estilo de corrupción funcional, organizado y políticamente
estratégico. Logró la lealtad de las elites económicas y financiaba el
clientelismo. Lo único que Balaguer no permitía era que la corrupción ejecutada
por sus funcionarios y grupos económicos le desestabilizaran la economía. A
esto se le dio el nombre de corrupción controlada. En si la práctica fortalecía
su poder. El cambiaba a los funcionarios que le daban problemas públicos, pero
sin usar la justicia contra ellos.
Las
botellas eran recompensas a sus seguidores, lo mismo que los contratos a
empresas aliadas al Gobierno.
El Congreso
y el poder judicial estaban bajo el control del caudillo. Los funcionarios
obraran sin necesidad de rendir cuentas, pues la Contraloría y la Cámara de
Cuentas estaban bajo su dominio.
Los amplios
programas de construcción y de infraestructuras permitieron el enriquecimiento
de sus funcionarios y amigos empresarios. No había licitaciones ni
fiscalizaciones.
Entre los
funcionarios procesados estuvieron Héctor Rodríguez, director de Renove; Juan
Ignacio Montilla, viceministro Obras Publicas; José Tomas Pérez Mato.
Pero los
casos fueron archivados y otros descargados.
Poco después de salir del poder, el diario The New York Times publicó que apenas tres meses después de dejar el cargo, Balaguer fue sometido a tres demandas que le acusaban de malversar 740 millones de dólares de fondos gubernamentales.
Durante un
periodo de 10 años, según Rafael Flores Estrella, exfuncionario gubernamental
que presentó la denuncia, más de 740 millones de dólares llegaron a las
cuentas, gran parte de ellos procedentes de honorarios consulares recaudados
por embajadas y consulados dominicanos en el extranjero.
A pesar de
las denuncias de corrupción, graves violaciones a los derechos humanos e
irregularidades electorales, Balaguer terminó sus días sin pisar nunca la
puerta de un tribunal. La razón es que durante toda su vida controló el
Congreso, el Poder Judicial y las instituciones fiscalizadoras.
Ningún funcionario
corrupto lo vinculó directamente debido al patrón implantado de no registro
documental y distanciamiento estratégico entre el Presidente y sus servidores.
Las razones
por las cuales no hubo condena contra los funcionarios acusados era que el
ministerio publico dependía del poder ejecutivo, los jueces y fiscales eran
nombrados por influencia política y la Cámara de Cuentas y la Contraloría no tenían
capacidad técnica ni autonomía.
La mayoría de
los expedientes fueron instrumentados de forma que tuvieran fallas a la hora del
experticio en los tribunales.
Una
constante estratégica era usar los casos como entretenimiento publico o cacería
política. Balaguer se manejó en una época cuando el sistema jurídico del país carecía
de leyes eficaces para tratar los casos. Lo otro era la prescripción de las
acusaciones y los pactos políticos para la protección de los funcionarios.
No hay una cuantificación
exacta del monto ascendente de la corrupción balaguerista. Solo se sabe que
significó miles de millones de dólares, tal como lo demuestra el caso del
contrato canadiense Hidro-Quebec, que llegó a 25 millones de dólares y obligó al Gobierno a rescindirlo.
4. Antonio Guzmán
(1978-1982).
Considerado
como un hombre honesto, Antonio Guzmán llegó al poder con la expectativa en el
pueblo de que combatiría la corrupción y mejoraría las condiciones del país.
Sin
embargo, ya para el 1982 estalló la denuncia de irregularidades en las Fuerzas
Armadas. En un acopio del estilo balaguerista, se produjeron compras militares
sin licitación, manejo irregular de fondos, enriquecimiento de oficiales de
alto rango y el uso indebido de cuentas especiales.
También hubo
denuncias de contrabando, pagos irregulares para liberar mercancías y faltas de
controles internos.
En el
Banreservas se registraron préstamos otorgados sin garantías suficientes,
manejos financieros deficientes y el uso de influencia política para conseguir créditos.
Los empleos
se asignaban solo a los miembros del Partido Revolucionario Dominicano (PRD), se
otorgaban favores políticos a través de las instituciones del Estado y se ejerció
la influencia partidaria en compras y nombramientos.
Al estilo
Balaguer, también hubo funcionarios cobrando sin trabajar y se produjo el desvío
de recursos en ayuntamientos y el manejo ineficiente de obras públicas.
Las únicas diferencias
con relación a la corrupción de Balaguer es que fue menos estructurada, menos
masiva y se centró en cupulas militares, aduanas y áreas administrativas.
A don Antonio
Guzmán le resultó difícil controlar la corrupción por la división del partido y
por las presiones por obtener beneficios del Estado entre los miembros.
Según historiadores,
la corrupción registrada en el Gobierno produjo un impacto emocional en el
Presidente Guzmán, a tal punto que el día 4 de julio del 1982 decidió quitarse
la vida en el mismo Palacio Nacional.
Había ordenado
investigaciones, pero esto le creó serios problemas con los militares.
Para los
finales de su gestión el PRD estaba dividido entre los seguidores del
Presidente y los simpatizantes del senador Jorge Blanco.
Cuando los
casos de corrupción salieron a la luz pública, Jorge Blanco puso distancia y
atacó duramente a Antonio Guzmán, exigiendo castigo contra los implicados. En realidad,
lo que buscaba era posicionarse como candidato presidencial para las elecciones
del 1982.
Con la
muerte de Antonio Guzmán los procesos se detuvieron. Todo quedó en investigaciones
administrativas, auditorias y señalamientos públicos. Salvo el retiro de algunos militares.
El profesor
Juan Bosch dijo públicamente tener prueba de los actos de corrupción del
vicepresidente Jacobo Majluta, quien era el director de la Corporación
Dominicana de Empresas Estatales desde el 16 de agosto del 1978. Las denuncias
sobre actos de corrupción se repetían de forma sistemática desde los predios
del peledeísmo bochista, no dando tregua al mandato presidencial de Guzmán.
Creyó las
palabras de Salvador Jorge Blanco de llevarlo a la cárcel por sus permanentes
actos.
Esto aceleró
el temor que lo llevó a la decisión fatal.
5. Jorge
Blanco (1982-1986).
A pesar de
haber atacado a Antonio Guzmán por la corrupción en su Gobierno, Jorge Blanco cayó
en la misma práctica.
Se le acusó
de uso indebido de los recursos del Estado y malversación de fondos. En Obras
Publicas hubo la acusación de sobrevaluación de proyectos, desvío de fondos y
favoritismo en contrataciones. En el Banco Nacional de la Vivienda se hicieron
prestamos irregulares con faltas de garantías y para uso político. Lo mismo ocurrió
en el Banreservas con el uso irregular de fondos. Lo normal era las contrataciones
irregulares, el clientelismo y el favoritismo.
Debido a la
presión social muchos funcionarios fueron sometidos a la justicia pero sin que
se registrara alguna condena.
Cuervo
Gómez, jefe de las Fuerzas Armadas, fue acusado de malversar 33 millones de
dólares, supuestamente utilizados para comprar equipo y suministros militares
al banquero y empresario Leonel Almonte. Cuervo Gómez presuntamente conspiró
con el expresidente para favorecer a Almonte y pagó el doble del valor de la
compra.
Dos años después de dejar la Presidencia, Jorge Blanco fue acusado de corrupción, malversación de fondos, contrataciones irregulares y enriquecimiento ilícito. Fue arrestado y procesado. La acusación duró dos años y fue condenado en primera instancia a 20 años de prisión y se le ordenó pagar una multa de 16,6 millones de dólares por corrupción. El tribunal también impuso penas de 20 años de prisión y multas de 16,6 millones de dólares al antiguo asesor presupuestario de Jorge Blanco, Leonel Almonte, y a Juan Tomás Peña Valentín, un antiguo proveedor de las fuerzas armadas. El caso implicó 38 cargos de malversación y otros abusos de poder mientras Jorge Blanco dirigía el Estado.
Hubo un
descargo en la Suprema Corte por irregularidades procesales.
Finalmente
quedó absuelto en 1994. Este descargo significó que el Estado no pudo recuperar
la mayoría de la penalización económica que se le impuso.
Fue el único
Presidente directamente involucrado en un juicio.
7. Hipólito
Mejía (2000-2004).
Hipólito
llegó al poder prometiendo al pueblo dominicano combatir la corrupción y acabar
con el desorden. Hipólito había afirmado que en el país se habían perdido las
instituciones y el honor de mucha gente y que la corrupción y el desorden habían
llevado a la gente a no creer en nadie.
Sin
embargo, una de las señales más negativas dadas por su gestión en cuanto a la corrupción
fue cancelar los cargos que había contra el expresidente Leonel Fernández Reyna
a solo un mes de llegar al poder y el 1 de septiembre dar instrucciones al
procurador general, Virgilio Bello Rosa, para que desestimara la condena contra
el también expresidente Salvador Jorge Blanco.
Junto a
Jorge Blanco, también habían sido procesados el jefe de las fuerzas armadas
Manuel Antonio Cuervo Gómez, el exjefe de policía Juan José Rodríguez Ortiz, el
banquero Leonel Almonte y el empresario Juan Tomás Peña Valentín. A todos se
les impusieron penas de prisión y fuertes multas.
El Partido de la Liberación Dominicana (PLD) acusó a Mejía de haber actuado incorrectamente al cortar el proceso de apelación. El jurista Marino Vinicio Castillo calificó la acción como un "indulto administrativo irregular". Hipólito se defendió diciendo que el proceso contra Jorge Blanco fue una persecución política.
Sin
embargo, mientras otorgaba el perdón al expresidente perredeísta, Mejía comenzó
a revisar los contratos emitidos por la administración de Fernández y señaló
una nueva ronda de cargos por corrupción contra antiguos altos funcionarios.
Luego vino
el caso Baninter, conocido como uno de los escándalos de corrupción bancaria más
grande del país. Aunque la quiebra del Banco
Intercontinental (Baninter) fue una corrupción privada, la misma generó una
crisis económica en el país. Significó un impacto de un 20% del PIB. La crisis estalló en el 2003 y por el caso
fueron condenados Ramón Báez Figueroa, Ramón Báez Coco, Vivian Lubrano y Luis Álvarez
Renta. El escandalo implicó un desfalco por 55 mil millones de pesos y lavado de
activos. La crisis bancaria alcanzó otras entidades financieras como el banco
Mercantil y Nacional de Crédito (Bancrédito). También fueron condenados Manuel
Arturo Pellerano, Juan Felipe Mendoza y Andrés Aybar.
Ligado al
caso Baninter se registró el escándalo Pepe Goico. En su condición de candidato presidencial
Hipólito Mejía uso a Goico como su escolta. Cuando ganó la Presidencia en el
2000, fue ascendido a jefe de la avanzada presidencial.
En la gestión
de Hipólito se instaló el mismo modus operandi del régimen del doctor Joaquín
Balaguer contra instancias como la Presidencia, Obras Publicas, Ministerio de
Hacienda, Tesorería Nacional, bancos y entidades financieras, proyectos
sociales y ministerios menores.
En todas
estas instancias hubo sobrevaluación de proyectos, pagos sin respaldo,
contratos sin licitación, pagos indebidos, desorden contable, manejo irregular
de fondos, créditos irregulares, prestamos sin garantías, favoritismo político,
desvío de fondos, mal manejo de recursos, clientelismo, favoritismo en
contrataciones y nombramientos.
Es cierto
que durante la gestión de Hipólito se produjeron acusaciones y sometimientos de
funcionarios, pero muchos fueron absueltos, se les retiraron los cargos o
quedaron sin condena definitiva.
Entre los
casos más sonados están el Plan Renove, el Plan Desarrollo Fronterizo y Bienes
Nacionales.
Con el
cambio de gobierno estos casos quedaron en archivos muertos y sin sentencia
definitiva. Aparte de expedientes abandonados, muchos funcionarios fueron
descargados o recibieron indultos.
Cuando asumió la presidencia en el 2000, Hipolitico declaró un patrimonio de RD$19 millones. Al salir en el 2004, afirmó tener más de RD$46 millones.
8. Leonel Fernández
(1996-2000 y 2004-2008).
Las
gestiones de Leonel Fernández se caracterizaron por muchas denuncias pero pocos
procesos concluidos.
En su
primer periodo hubo una corrupción administrativa menor en obras públicas,
privatizaciones y programas sociales.
Al estilo
Balaguer y los demás expresidentes, las denuncias contra funcionarios las
manejaba cambiando de cargos los acusados y haciendo recomendaciones
administrativas pero sin llevarlos a la justicia.
Paradójicamente mejoró la percepción sobre el ataque a la corrupción y se implementaron controles más formales pero también se produjeron casos escandalosos.
Entre los
casos específicos están el Programa Eventual de Empleo Mínimo (PEME), contrato construcción
del Aeropuerto Internacional la Isabela, denuncias adjudicación irregular de contratos
públicos, favoritismo en obras y el desvío de 100 millones de dólares provenientes
“cuenta especial” destinada a obras públicas.
En el
segundo periodo la percepción de Leonel Fernández y su aptitud ante la corrupción
cambio considerablemente.
La razón es
que los contratos y fondos se incrementaron enormemente. La corrupción se concentró
en la sobrevaluación de las obras, pagos indebidos y adjudicaciones
irregulares. Los programas sociales y las contrataciones se otorgaban a los
aliados al partido morado.
En este
tramo de Gobierno se registran los casos Odebrecht, Sun Land Corporation, las 66
auditorías con indicios de corrupción administrativa emitida por la Cámara de
Cuentas de la RD, Bienes Nacionales, Autoridad Portuaria Dominicana, Superintendencia
de Electricidad, Oficina Técnica del Transporte Terrestre, aviones Super Tucano
y caso Félix Bautista. Este ultimo fue condenado por el gobierno de los Estados
Unidos bajo la ley Global Magnitsky por corrupción relacionada con contratos de
reconstrucción en Haití. Todas las acusaciones en su contra implicaron el
manejo de US$700 a 800 millones de dólares.
En el 2012
la Comisión Económica del Partido Revolucionario Dominicano presentó 71 casos
de alegada corrupción del PLD desde el 2004
indicando que ascendía a RD$540 mil
millones, según reporte de Diario Libre.
En el caso
de Odebrecht la firma dijo haber pagado 92 millones de dólares en soborno a
funcionarios del PLD.
Wikipedia (2025)
dice que el 24 de enero de 2013, Leonel Fernández fue acusado de blanqueo de
capitales relacionado con la Fundación Global para la Democracia y el
Desarrollo. Sin embargo, todos los
cargos fueron retirados.
Fernández
ha negado todas las acusaciones de corrupción en su contra. Ha dicho que es
víctima de persecución política por parte de sus opositores.
En 2017,
Fernández fue acusado de blanqueo de capitales y soborno. Los cargos derivaron
de su presunta implicación en un plan para malversar dinero del gobierno
dominicano. Fernández negó los cargos y afirmó ser víctima de una cacería de
brujas política.
Guillermo Moreno acusó a Fernández de usar a la fundación Funglode para conseguir recursos que se convertían, luego, en patrimonio de la entidad, permitiéndole usar el dinero sin control gubernamental.
En el 2004
Leonel declaró tener RD$16 millones. Para el 2012 dijo poseer RD$14 millones.
Lo cual indica una reducción de su patrimonio después de ocho años en el
ejercicio del poder.
Sin embargo,
a Leonel Fernández se le consideró como uno de los políticos más acaudalados
del Caribe, con un patrimonio estimado en 85 millones de dólares. Ha sido el
mandatario cuya fortuna mas ha crecido durante el ejercicio del poder, pasando
de RD$14 millones a 85 millones de dólares desde que entró al Palacio Nacional.
Tan elevada
fue la corrupción en la gestión de Leonel que el Gobierno de Estados Unidos
llegó a decir que el mandatario la había dejado salir de control.
8. Danilo
Medina.
Del año
2021 en adelante, los casos de corrupción empezaron a aflorar en la gestión de
Danilo Medina (2012-2020).
Entonces se
conocieron los casos Antipulpo, Coral, Calamar, Medusa, Operación 13.
En las
acusaciones están implicados altos mandos militares y exfuncionarios del
organismo de seguridad. Las imputaciones implican asociación de malhechores,
estafa contra el Estado, falsificación de documentos públicos, lavado de activos,
coalición de funcionarios, entre otros.
En el caso específico
de Antipulpo los implicados son familiares del Presidente Danilo Medina.
Jean Alan Rodríguez, quien estuvo al frente de la Procuraduría General de la República en segundo mandato de Danilo Medina (2016-2020) y dirigente del Partido de la Liberación Dominicana (PLD), fue acusado por corrupción lavado de activos.
Según estimaciones,
el monto total de la corrupción de Danilo es de RD$35 mil millones.
Hasta el
2025 se han recuperado unos RD$7,002 millones a través de condenas y acuerdos
con los implicados.
Al entrar
al Gobierno Danilo Medina declaró un patrimonio de unos RD$22 millones. Al
salir dijo tener aproximadamente RD$26 millones. Otras versiones afirman RD$28 millones.
Un estudio
indica que el valor estimado de la corrupción del 2012 al 2020 fue de RD$48 mil
millones.
9. Luis
Abinader (2020-).
Al igual
que los expresidentes dominicanos, Luis Abinader llegó al poder prometiendo una
política cero tolerancias contra la corrupción y someter a la justicia a quien
cometiera actos indebidos contra el Estado.
A poco de
llegar al poder, el Presidente Luis Abinader empezó a atacar la corrupción que
se produjo en la gestión de Danilo Medina.
Sin
embargo, varios ministros de su Gobierno, incluido su antiguo jefe de gabinete
y ministro de educación, fueron destituidos tras verse involucrados en sus
propias acusaciones de corrupción.
Entre los
casos presentes se encuentra Seguro Nacional de Salud (SeNaSa, INABIE
(Instituto de Bienestar Estudiantil), sistema de peajes, programa de asistencia
social y adquisición de insumos/libros digitales en Educación. Hay nueve casos
de corrupción en los que se registra el mismo modus operandi de todos los
gobiernos pasados, incluyendo el de Trujillo.
Antes de
llegar a la presidencia, ya Abinader enfrentaba una seria acusación. Abinader fue nombrado en los Pandora Papers
por mantener cuentas offshore en paraísos fiscales.
Al mandatario
se le considera como el funcionario público más rico de la República Dominicana,
pues posee un patrimonio neto de 70 millones de dólares.
La
filtración reveló en 2021 las cuentas secretas en alta mar de 35 líderes
mundiales, incluidos presidentes actuales y antiguos, primeros ministros y
jefes de estado, así como más de 100 líderes empresariales, multimillonarios y
celebridades.
Los Pandora
Papers son una colección de aproximadamente 12 millones de documentos
filtrados, que son casi 3 terabytes de datos que revelan las transacciones
ocultas y ocasionalmente inmorales o corruptas de los ricos y poderosos del
mundo, incluidos importantes líderes mundiales, legisladores, ejecutivos de
negocios, celebridades y multimillonarios.
Prensa
Latina afirma que el documento también indicaba que el jefe de Estado y su
familia utilizaban las empresas offshore para gestionar activos e inversiones
locales. La respuesta a esta acusación es que cuando Abinader se juramentó,
incluía a estas empresas en su patrimonio neto.
Las
empresas mencionadas son Padreso S.A. y Litlecot Inc., que fueron creadas antes
de que asumiera el cargo, según la investigación de Noticias Sin.
El caso no
ha trascendido a los ámbitos de la investigación de la justicia. Mandatarios
que fueron procesados y que están siendo investigados por esta acusación fueron
Horacio Cortes del Paraguay, Ricardo Martinelli de Panama, Sebastian Pinera de
Chile, Guillermo Lasso de Ecuador.
A Guillermo
Cartes, en 2024, el gobierno de Estados Unidos, mediante la Office of Foreign
Assets Control (OFAC), lo sancionó por corrupción antes, durante y después de
su mandato. Sus activos han sido congelados en Estados Unidos, se le prohibió
entrar al país y sus empresas operativas en territorio estadounidense quedaron
bloqueadas.
En cuanto a
Ricardo Martinelli, las autoridades americanas le prohibieron entrar al país
por corrupción en sobornos y contratos públicos.
En lo que
tiene que ver con Luis Abinader, aunque aparece en el informe de Pandora Papers
su caso ha generado debate y solicitudes de aclaración, pero no ha habido una sanción
internacional ni un proceso de investigación abierto en su país.
Hay que
esperar la declaración de patrimonio al final de su gestión para determinar el
comportamiento de su riqueza durante su gestión.
De igual
modo, mientras este en el poder es difícil que exista un arqueo a las finanzas
del Estado para determinar si hubo más corrupción en su Gobierno.
Es tarea
futura.
CONCLUSION
El impacto del costo de la corrupción en la República Dominicana ha significado atraso en su desarrollo, desmejoramiento de la condición de vida de los ciudadanos, falta de oportunidades mientras la clase política y oligárquica cada día se hacen más ricas y poderosas.
En el 2017 el periodista Juan Bolívar Diaz estimó que el costo de la corrupción se elevó en esa fecha a unos 51 mil millones de dólares.
Este es un
problema tan grave, que se le achaca a la misma corrupción el auge del narcotráfico.
Los
factores que obstaculizan la lucha contra este flagelo esta el retraso en la ejecución
de las auditorias (se toman hasta cinco años), el costo de las campañas políticas, el control de los Presidentes y el
partido en el sistema judicial y en las instancias fiscalizadoras, los amarres
entre los partidos que se turnan el Gobierno, la indiferencia de la ciudadanía,
el control de los medios de comunicación por parte de los oligarcas
propietarios y la no existencia de alguna instancia internacional que ayude a
la transparencia y al rendimiento de cuentas.
Cuando comparamos
la corrupción actual con los antecedentes históricos de este mal, surge a la
vista que se ha mantenido prácticamente el mismo modus-operandi en todos los
Gobiernos. Lo único que cambia son los actores y el tamaño del robo al erario
publico y al pueblo. Pero la historia es la misma: denuncia, sometimiento, dilación,
tácticas jurídicas, olvido y desaparición de los casos.
Los
partidos y loa políticos que ayer desfalcaron al Estado son los mismos que hoy
aspiran a tomar el poder.
Durante los últimos 25 años, en la República Dominicana se han presentado mas de 250 casos de corrupción contra el Estado, con escándalos nacionales e internacionales. De estos, solamente cinco casos han recibido condena en los tribunales.
Han surgido
iniciativas sociales como Marcha Verde y La Lucha para combatir la corrupción en
el país y ejercer presión, pero todos estos esfuerzos han sido vencidos por
este terrible flagelo.
Consultas
1. Bolívar
Diaz, Juan. (01 de julio del 2017). La corrupción se lleva por ano entre $30
mil y $51 mil millones. Hoy.
https://hoy.com.do/el-pais/pacientes-trauma-consumen-el-1-8-del-pib-destinado-a-salud-2_705420.html
2.
Casci, Leonardo. “Deep Analysis of the judicial system in the Dominican
Republic”. Recuperado el 1 de diciembre del 2025, de
https://atdominican.com/deep-analysis-of-the-judicial-system-in-the-dominican-republic/
3.
DOMINICAN REPUBLIC: PRESIDENT HIPOLITO MEJIA UNDER FIRE AFTER ONE MONTH IN
OFFICE. NotiCen: Central American & Caribbean Affairs. 5
de octubre del 2000. Recuperado de
https://go.gale.com/ps/i.do?id=GALE%7CA65803757&sid=sitemap&v=2.1&it=r&p=AONE&sw=w&userGroupName=anon%7E863eb397&aty=open-web-entry
4.
Dominican president included in the Pandora Paper. Prensa
Latina. 4 de octubre del 2021. Recuperado de
shttps://www.plenglish.com/news/2021/10/04/dominican-president-included-in-the-pandora-papers/
5. Jimenez,
Llennis. (2 dciembre del 2025). Justicia de RD no ha fallado 225 casos
corrupción en 25 anos. Hoy. Recuperado de
https://hoy.com.do/el-pais/justicia-de-rd-no-ha-fallado-225-casos-corrupcion-en-25-anos_622187.html#
6.
Larry, Rohter.(2 diciembre del 2025).
Suits Accuse Domincan Ex-President of Misdeeds. The New York Times. Recuperado
de: https://www.nytimes.com/1996/11/24/world/suits-accuse-dominican-ex-president-of-misdeeds.html
7. Leonel
Fernández. Wikipedia. 25 de septiembre del 2025.
https://en.wikipedia.org/wiki/Leonel_Fern%C3%A1ndez
8. Mayte Feliz, M. (1 de diciembre de
2025). Monstruo sombrío: la corrupción y
su reinado eterno en la República Dominicana. 7 dias.com.do. https://7dias.com.do/2025/04/04/corrupcion-desde-el-ano-1900-hasta-la-era-de-trujillo/
9. Medrano,
Feliz. Fortuna Leonel Fernandez alcanzaría US$85 MM, dicen periodistas Miguel
Guerrero y Jose Baez Guerrero. (2 diciembre 2025). Recuperado de
https://www.elfarodelsur.com/2023/11/fortuna-leonel-fernandez-alcanzaria.html
10.
The World : Ex-President Sentenced. Los Angles Times. 2 de
diciembre 2025.
https://www.latimes.com/archives/la-xpm-1988-11-28-mn-434-story.html
11.
“Top 10 Corruption Cases of 2024: A Global Snapshot of Scandals and
Accountability”. PolicyIntel. 1 de diciembre 2025. https://policyintel.online/top-10-corruption-cases-of-2024-a-global-snapshot-of-scandals-and-accountability/
NOTA:
Este ensayo
de carácter académico puede ser publicado por medios o usado por personas o
instituciones con la condición de dar la debida acreditación a su autor.

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